Antes para mí era una gran pena considerar el infinito del espacio; creer el mundo inacabable me producía una gran impresión; pensar que al día siguiente de mi muerte el espacio y el tiempo seguirían existiendo me entristecía, y eso que consideraba que mi vida no es una cosa envidiable; pero cuando llegué a comprender que la idea del espacio y del tiempo son necesidades de nuestro espíritu, pero que no tiene realidad; cuando me convencí por Kant que el espacio y el tiempo no significan nada, por lo menos que la idea que tenemos de ellos puede no existir en nosotros, me tranquilicé. Para mí es un consuelo pensar que, así como nuestra retina produce los colores, nuestro cerebro produce las ideas de tiempo, de espacio y de causalidad. Acabado nuestro cerebro, se acabó el mundo. Ya no sigue el tiempo, ya no sigue el espacio, ya no hay encadenamiento de causas. Se acabó la comedia, pero definitivamente. Podemos suponer que un tiempo y un espacio sigan para los demás. ¿Pero eso qué importa si no es el nuestro, que es el único real?
El árbol de la ciencia, Pío Baroja
1 comentario:
En casa tengo un poster muy antigua de James Dean que compre en un mercadillo!!! ^^
En cuanto a esta nueva actualizacion... jor jor jor
no me gusta la filosofia, no me gusta filosofar ni leerla, no me gusta hacer examenes de filosofia y no me gusta el texto.
XDDDD
Todo esto lo digo porque me lo estoy leyendo y porque... ya lo daras... muajajajaja
te vas a cagar tu filosofa el año q viene! ñañañañaaaaaaaa
Te invito a verme cuando me vaya!
BSSSSSS!
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